La psiquiatria en el franquismo. 15 de setiembre

Vallejo-Nájera, López Ibor…, son apellidos que nos suenan pero que en muchas ocasiones nos remiten a la prensa del corazón o tele basura, o incluso al nombre de alguna clínica para el tratamiento de las «demencias», y no vamos desencaminadas. Pero además de eso, estos dos nombres son los de dos psiquiatras afectos al régimen franquista, que utilizaron la psiquiatría, para la persecución de las ideas emocráticas. Vallejo-Nájera, creo todo un cuerpo de doctrina de apariencia científica, en el que analizaba el comportamiento, la conducta y la personalidad de los que llamaban «los rojos», incluyendo en este término a marxistas, socialistas, anarquistas, liberales, etc. En definitiva se justificaba la persecución de todo librepensador y partidario de la República, por considerar que sus ideas contaminaban la pureza de la raza española con sus extranjerismos y afectaban a los tradicionales valores de la familia, de la patria y del catolicismo.

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Tolerancia con las diferencias y con las otras culturas 8 de setiembre

Pudimos recuperar los podcast! aqui os dejo el primer programa de esta temporada emitido el 8 de setiembre, iremos actualizando los programas retrasados de este año. Esperamos recuperar los audios mas antiguos.. tardará un poco.

Este es el tema que abordaremos en nuestro primer programa tras el verano y desde luego, seguramente generará mucha polémica, pues en la puesta en común de ideas ya se vio claramente que hay una polarización hacia dos visiones completamente incompatibles.

La propuesta de este tema, se plantea por la reciente aprobación del decreto que prohibe el acceso de mujeres, a instituciones públicas, con el burka y el niqab, no es otra cosa que usa excusa para aplicar las medidas racistas y xenófobas que tanto se están popularizando en diferentes países de Europa. Tenemos en Francia a Sarkozy y la persecución y expulsión de los gitanos rumanos en particular y de los extranjeros y extranjeras en general, con la excusa de la lucha contra la delincuencia y la seguridad ciudadana. También tenemos a Berlusconi en Italia y sus políticas contra la inmigración que se iniciaron hace más de dos años, proponiendo su expulsión y asegurando que inmigración y criminalidad tienen una relación directa.

En este contexto, hay quienes se posicionan con las medidas de orden y control favorables a legislar las limitaciones de libertades, con el falso argumento de la defensa de los «derechos de la mujer». Y por otra parte, quienes se sitúan en contra del decreto (pero no a favor del bruka o el niqab), porque entienden que estas medidas empeoran la situación de ese reducido grupo de mujeres que utilizan esas prendas, y sobre todo, porque se entiende que la aprobación de este decreto, nada tiene que ver con la defensa de derechos de las mujeres y sí con esas medidas políticas penales y populistas contra la inmigración, y en este caso concreto contra las mujeres inmigrantes y musulmanas (una triple exclusión), y que sólo pretenden distraer la atención del problema real y de otros tan urgentes e importantes (que muchos de ellos también atañen a las personas migradas) que nos afectan a todos, así como los recientes casos de desmesurada corrupción política o la aplicación de recortes de los derechos sociales y laborales que se nos van a aplicar, con la excusa de una crisis que han causado por la desmesura de su codicia y que nos la hacen pagar a todas, señalando a la inmigración como «cabeza de turco» responsable de nuestra situación, cuando en realidad ha sido la gestión de políticos, multinacionales y banca, la que nos ha empujado a ese abismo desolador.

Aprobando un decreto como este, no sólo los políticos recuperan la simpatía de quienes sienten aversión por las personas migradas y sus culturas, sino que además se abre la puerta a la aplicación de medidas excepcionales que basan su lógica en la arbitrariedad y el buen o mal humor del funcionario de turno. Actualmente en Barcelona, el número de mujeres que utilizan el burka, es ínfimo; y las que utilizan el niqab son algunas más, pero no es significativo. Y sorprende que los políticos utilicen su tiempo en hacer decretos de este tipo que forman parte de una legislación adicional, dirigida contra personas y colectivos muy concretos. Hay que recordar que Barcelona ha sido pionera en la aplicación de normativas cívicas como las que impiden a los músicos tocar en la calle, las que persiguen a los manteros y los lateros (vendedores de bebidas en fiestas populares, que en su mayoría pertenecen a la comunidad hindú), las que persiguen, no a la prostitución, sino a las prostitutas (sin embargo protege la prostitución), etc.

Este tipo de políticas, son las mismas que pretenden regular el espectro radiofónico para la emisión a través de las radios libres y no comerciales, legislando de manera que sólo las grandes empresas tengan acceso al espacio de emisión radiofónica y poniendo en riesgo de desaparición los proyectos de radios libres existentes y que llevan emitiendo ininterrumpidamente desde hace años, sin reconocer su labor y su función; silenciando así, todas las voces que no tienen cabida en los medios oficiales y comerciales.

Quizás pueda parecer que lo que acabo de plantear aquí, sean cosas muy diferentes y que no tengan nada que ver la una con la otra, pero estoy convencido que hay una relación muy evidente, y no sólo porque se legisle para prohibir toda una serie de actividades o utilización del espacio público, ya sea inmobiliario o espectral, sino porque además en el fondo tienden a una misma esencia, que no es otra que la uniformidad, el crear fronteras invisibles en las que se trace la separación de «lo normal» y «lo anómalo» o «ilegal». Precisamente, las personas que hemos tenido que ver de alguna manera con algún aspecto de la salud mental, ya sea como diagnosticadas, usuarias, familiares o profesionales, y que intentamos cambiar esa visión que se tiene de la «enfermedad mental» y de las personas «enfermas mentales», no nos tendría que pasar desapercibidas estas formas de exclusión y estigmatización, pues las hemos padecido directamente y deberíamos de reconocerlas sin ningún tipo de dudas o confusión, por mucho que las revistan de medidas de defensa de los derechos de la mujer, que dicho sea de paso, este decreto se ha redactado sin contar con las mujeres y sin tener para nada en cuenta la opinión de las afectadas. Se me ocurre que, como en lo que llaman «enfermedad mental», se vuelve a actuar en contra del síntoma (la mujer que utiliza una prenda en concreto), y no contra la «enfermedad», el integrismo; aplicando una legislación que encierra un fundamentalismo racista y xenófobo, tan totalitario como el que pretende erradicar, y eso debería de traernos al recuerdo otras prácticas genocidas más letales y brutales que estas, pero con un mismo fin.

Para documentar los derechos humanos que dicen respetar estos decretos, no sólo nombrar el enorme gasto público, que sale de nuestros impuestos, que se ha utilizado en estas últimas fiestas populares del barrio de Gracia, con un enorme despliegue de mossos de esquadra, para la detención de casi 300 personas que vendían bebidas más baratas (los llamados «lateros»), a algunas de las cuales ya se les ha decretado orden de expulsión, o el desalojo de un asentamiento de inmigrantes africanos, por parte de la policía francesa de Sarkozy, con la excusa de que les quería facilitar un alojamiento digno, cuando lo que se estaba gestando, era un proyecto inmobiliario. Sólo hay que ver las imágenes para entender que cuando hablan de «derechos humanos», no se refieren exactamente a los derechos que tenemos todas las personas independientemente de su condición, sino de los derechos de las oligarquías y sin importarles para nada las personas. Dicho esto, concluyo diciendo que vayan a otra parte con el cuento que el decreto del burka y el niqab lo hacen para proteger los derechos de la mujer. Y aunque en la preparación de este tema, en Radio Nikosia se han creado dos grupos, unos a favor y otras en contra, en lo que sí coincidimos todas, es en que no estamos a favor ni del burka, ni del niqab, aunque entendamos de forma diferente la defensa de los derechos.

Problemas con el podcast

Saludos a todos, como habréis podido comprobar, los podcast hace un buen tiempo que no funcionan, estamos trabajando para arreglar las extrañas averías que tiene el servidor de contrabanda. Sólo anunciaros que en breve utilizaremos un servidor alternativo mientras reparan el de siempre. Tener un poco de paciencia.

Disculpad las molestias.

La soledad en la tercera edad

«La soledad en las personas de la llamada tercera edad», es el tema para este miércoles en Contrabanda FM. Hemos hablado en otras ocasiones obre la soledad, pero en esta ocasión la centraremos en el mundo de las personas mayores que viven solas, que se encuentran en las residencias, o que no tienen nadie que les haga compañía. ¿Cómo viven la soledad?. ¿Cómo se sienten?. Seguro que en esta ocasión repasaremos todos los tópicos de lo que llaman vejez, para intentar entrar en el umbral de la muerte que nos espera a todas al final de nuestro camino. Hasta entonces, que la vida sea gozosa porque no se puede ni temer a la soledad, ni a la muerte si se ha vivido intensamente.

La indiferencia

El tema sobre el que van a girar los comentarios, es «La indiferencia». Se suele de decir que «no hay mayor desprecio que la indiferencia». La indiferencia afecta desde los afectos y vínculos que se han formado y que bruscamente quedan incomunicados. Desde una parte se intenta comunicar desesperadamente, pero desde la otra parece que no hay ni una sola señal, ni el más mínimo interés en responder a la llamada. Cuando el afecto, el aprecio, el amor está por medio, esa falta de respuesta genera sufrimiento o despecho. Dicen que la indiferencia en circunstancias como esas, es una demostración de pobreza afectiva. También se puede entender como una respuesta cobarde ante una situación que necesita y requiere de diálogo. A veces se confunde el silencio con la indiferencia, porque el silencio también puede crear ciertas incertidumbres, y en muchas ocasiones cuesta de entender que el silencio es también otra manera de comunicar, de intentar conectar con lo que está pasando… Hay muchos interrogantes acerca de la indiferencia, pero a mi se me sugiere uno. ¿Es posible amar a alguien que se muestra indiferente?. A veces, confundimos ciertas respuestas con la indiferencia, como por ejemplo, eso que llaman «pasotismo», despreocupación, vagancia, etc… Hay cuestiones que han salido en la propuesta del tema, aspectos como la indiferencia como forma de protegerse de algo o alguien y la indiferencia como forma de violencia psicológica… O sea, que la indiferencia podría ser a la vez una manera de protegerse como una forma de agresión…, al mismo tiempo coraza y arma. ¿Qué os parece…?

Ciudad Vs Pueblo

En el programa de este miércoles 23 de junio, vamos a hablar de las ventajas y desventajas de vivir en la ciudad o en el campo. Nos vamos al campo para descansar del estrés urbano y algunos enferman por exceso de tranquilidad y porque no saben vivir sin su dosis de estrés, ni sus ruidos cotidianos. Vivir del campo es duro, tanto como vivir en la ciudad. Son durezas diferentes. En una es el contacto con la naturaleza principalmente, en otra, es la indiferencia con el entorno y el contacto con factores estresantes como la contaminación por gases, ruidos, exceso de estímulos visuales, productos tóxicos, etc…
Los tópicos de la vida bucólica, nos han formado unas falsas ideas acerca de la tranquila y placentera vida en el campo, en la que a la plaga de sanguinarios mosquitos, hay que sumar los tábanos del estiércol, las extenuantes jornadas de trabajo de sol a sol. La soledad de la ciudad contrasta con la proximidad en la relación en los pueblos, en los que las cuestiones personales más triviales, pueden ser de dominio popular.
Las grandes urbanizaciones que actualmente rodean muchos de los pueblos, reúnen lo peor de la ciudad y lo peor del pueblo. El aislamiento urbano, la falta de servicios de los pueblos, son algunas de las situaciones de esas poblaciones artificiales que no matan de estrés, sino de aburrimiento.
En definitiva, hay personas que, con la edad, regresan a sus pueblos o se van a vivir al campo. Hay personas jóvenes, que se van a los pueblos abandonados a cambiar sus formas de vida… Lo cierto, es que las grandes diferencias que antaño separaban las zonas rurales y urbanas, hoy se han reducido…
Este es el tema que vamos a tratar el miércoles en la radio, seguro que no descubriremos nada que no sepamos, pero pasaremos la tarde hablando por el placer de hablar sobre campos, pueblos y ciudades…

La crisis

Este Miércoles 16 de Junio, abordamos el «tema de moda»: LA CRISIS.
Después de meses de negar el gobierno que tuviésemos una crisis, y que más bien era unos «hilillos de plastilina» llamados «desaceleración», ya no pueden ocultar por más tiempo, que no están dispuestos a seguir con el «estado del bienestar», porque ahí se invierte mucho dinero público que algunos piensan que debería ir a parar a bolsillos privados, o sea, los suyos.
De lo que se trata es de recortar los ya precarios derechos sociales y destinar el dinero a quienes ellos consideran que los van a «rentabilizar» mejor. Estas líneas políticas, ya se llevaron a cabo en los EE.UU. (como no!), con los sucesivos recortes sociales a las minorías más desprotegidas, sólo que allí, los argumentos no fueron por la «crisis» de los mercados, sino por otro tipo de crisis ideológica: el racismo institucional. A principio de los 90, determinados grupos de poder de ideología suprematista racial, difundieron estudios «científicos» en los que se afirmaba la «superioridad» intelectual de la «raza blanca» y el despilfarro estatal que suponía el escaso gasto público que revertían en las minorías, pues esa inversión, no iba a ser «bien» utilizada. Estos planteamientos ideológicos tuvieron su máxima expresión con la edición del libro que reunía todos estos argumentos ideológicos: «La belle curve». De ahí partieron todos los planteamientos políticos que llevaron a la invasión, primero de Afganishtán, y posteriormente de Irak.
Con la creación de estos conflictos armados, dichos países sufrieron el expolio de sus riquezas culturales, saqueando sus museos y palacios, así como materias primas y humanas… Parece que dichos conflictos armados no han resuelto sus ansias de ambición y codicia y se rumorea que en la última reunión que el Club Bilderberg llevó a cabo en Sitges, se habló de «crear» otra guerra, en esta ocasión, contra Irán…, todos ellos países con importantes bolsas de petróleo, lo que supone pasar de la extinta «guerra fría» a la «guerra caliente», o sea, «montar» guerras para el control energético del mundo y las grandes reservas de otras importantísimas materias primas necesarias para la industria tecnológica.
Por si acaso los planes bélicos fracasan por la importante oposición ciudadana contra las guerras, los amos del mundo tienen preparada otra guerra, esta ni «fría», ni «caliente», sino de «baja intensidad» y a «fuego lento»: la de los recortes sociales y laborales.
El actual decreto que pretende aprobar el gobierno, con la excusa de la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre la representación empresarial y sindical, no sólo anticipa años difíciles para las clases sociales más desprotegidas, sino también un mayor incremento de las líneas penales más duras.
Desde hace años, el estado viene haciendo grandes inversiones para la construcción de macrocárceles y complejos industriales penitenciarios, lo que nos llevaría a sospechar que todo esto ya lo tenían previsto.
No es extraordinario que, las únicas «empresas» que no han hecho algún tipo de regulación de plantillas sino, más bien al contrario, han aumentado la contratación, son las instituciones de todo tipo de policías, fuerzas de seguridad del estado y seguridad privada y la de funcionarios de prisiones.
Si a esto le añadimos la deriva que se ha producido en las instituciones de enseñanza, que han abandonado la pedagogía por el control del aula (ESO), y la industria farmacológica que, a través de la institución sanitaria y más concretamente la psiquiátrica, no sólo han creado diversas falsas pandemias de pánico social, sino que han implementado la distribución de todo tipo de psicofármacos, ya sea en prisiones o en las consultas de atención primaria, nos llevaría a reforzar nuestras sospechas.
Al control punitivo de las antiguas prisiones, hay que añadir el control social con las tecnologías y otros mecanismos no tecnológicos (ordenanzas, leyes, modas,,,) y el control terapéutico. Esta es la prescripción socio-político-sanitaria para tiempos de crisis. Y frente a esto, nadie mejor que nosotras que hemos pasado por unas cuantas crisis de todo tipo e intentamos renacer tras cada una de ellas.

El cuarto mundo – 9 de junio

Sí, este miércoles, en Contrabanda FM, vamos a preguntarnos qué es eso de «el cuarto mundo».
Aunque también se conoce como «cuarto mundo» a países muy pobres, el término se ha utilizado principalmente, para designar a todo ese colectivo de personas, que perteneciendo al llamado «primer mundo», viven en situación de extrema pobreza y, por razones muy diversas, quedan fuera de la red de asistencia social. En ocasiones, porque la persona no quiere estar sujeta a horarios, normas, espacios, etc… En otras, porque su situación es tan difícil, que en esta sociedad del ya agotado bienestar, no existe esa red específica de apoyo. Otras, porque no tienen a nadie, a lo que si añadimos la posibilidad de algún tipo de trastorno, hace más difícil y complicada su situación.
Nos vamos a preguntar sobre ese porcentaje tan grande de personas que viven en la calle y que además se dice que tienen algún tipo de «patología mental» dual, y si dicha situación ha sido causa o efecto. De lo que no cabe duda, es que la existencia de personas excluidas social-mente, tiene por lo menos una causa clara y esa es el injusto reparto de la riqueza, o lo que es lo mismo, la grave situación de injusticia social que se produce en todo «primer mundo», contradiciendo y contraviniendo todos los discursos sobre democracia, igualdad, justicia, derechos, etc…
Entre otras muchas curiosidades, habría que destacar que, por lo general, se ha oído hablar mucho de «primer mundo» y «tercer mundo», pero apenas del «segundo mundo», y es que dentro de los escalafones, «los segundones», siempre ha sido uno de los adjetivos más utilizadas para destacar a lxs llamadxs «fracasadxs» y evidentemente, a pesar de que dentro de esa clasificación jerarquizada de los mundos, existían unos países en dicha clasificación, nadie quiso asumir el papel de segundón, dejando un vacío importante entre «el primero» y «el tercero».
Estas cosas y muchas más, si escuchas nuestro programa, las oirás!.
Y colorín colorado, este mensaje de foro, se ha acabado. Y, aunque no somos veganxs, vamos a intentar ser felices sin tener que comer perdices; y para una ocasión como esta, nada mejor que unas patatas a lo pobre.

Los regalos

Esta semana en la emisión que Radio Nikosia hace en Contrabanda FM, vamos a dialogar sobre el regalo.
Hay personas a las que les gusta regalar y a otras, que les encanta recibir regalos. Hay fechas en las que el regalo parece obligatorio, forzado y eso nos plantea el regalo como consumo. ¿Regalamos lo que necesita la otra persona, o lo que nos gustaría que nos regalasen a nosotras?.
Hay personas que prefieren hacerse «autoregalos» y son tan felices (versión de «el amigo invisible» para solitarios). Hay regalos que nos producen una enorme sorpresa, por inesperados, por la ilusión… También hay regalos odiosos, que se recibe con una sonrisa falsa porque no se sabe muy bien para qué es aquello, o dónde lo vas a meter. Aquí podríamos colocar todos esos regalos «kitsch» que son horribles para unas y codiciados para otras… Quizás por esto, podríamos decir que «hay que ser muy generosa para aceptar un regalo». Y como en principio parece que la persona generosa es siempre la que regala, me pregunto si en ocasiones, el regalo no nos sirve para comprar los afectos y por qué.
Como veis el regalo da mucho de sí, y este será nuestro programa-regalo para el miércoles, un regalo interesado, porque lo que buscamos es que nos escuchéis y acudáis fielmente a la cita de nuestra emisión…